jueves, 23 de diciembre de 2010

Juan es un niño de 10 años que acude a consulta acompañado por sus padres. El motivo de consulta es la apatía y falta de interés por las actividades que muestra el niño desde hace un año.

Según refiere la madre, los problemas de Juan surgen en el ámbito escolar, a raíz de un cambio de profesor. Su profesor anterior "sabía llevar al niño a pesar de que, como todos los niños, no era partidario de acatar algunas normas", pero este nuevo tutor era exigente y "machacón"; "le cogió manía desde el principio y estaba obsesionado con la disciplina". Comenzaron a recibir quejas por parte de la escuela referentes al mal comportamiento y a la desobediencia de Juan en clase.

La madre indica que este comportamiento desobediente también se da en el ámbito familiar, y explica que Juan tiene "mucha personalidad y carácter, no es un niño fácil", sin embargo el padre muestra desacuerdo y lo atribuye a la falta de disciplina y autoridad de su esposa. Él mantiene un estilo educativo autoritario, sin embargo pasa poco tiempo en casa, por lo que no puede aplicar las normas de una manera consistente. En ocasiones, llega cansado y no le apetece discutir.

Un ejemplo de desobediencia en el ámbito familiar suele ser a la hora de pedirle que apague el ordenador y haga los deberes. La madre le da la orden y él se hace el sordo y continua jugando hasta que ella vuelve y repite la orden, esta vez en tono enfadado, pero Juan sigue sin inmutarse. Tras amenazarle varias veces con quitarle el ordenador, la madre de Juan entra en cólera, y acaba desenchufando el ordenador, y le grita de manera agresiva para que haga los deberes. Él protesta, llora y comienza a gritar e insultar a su madre, quien acaba sentándose con él y ayudándole a hacer los deberes porque "es la única manera de que paren los gritos".

Este es un ejemplo propuesto en el curso que ofrecemos titulado "Trastornos de Conducta. Evaluación e Intervención", que se nos presenta en muchas ocasiones en nuestra consulta.
¿Cuáles son los trastornos considerados como trastornos de conducta? ¿En qué se caracterizan?Y lo más importante, el que se desarrolle el trastorno, ¿depende sólo del niño?

Nuestra experiencia nos dice que los padres acuden al psicólogo como última opción, tras haber intentado todos los posibles castigos, han tenido todo tipo de charlas, discusiones entre la pareja, etc., por el comportamiento del niño.
Por tanto, ¿por dónde debem¡os empezar la intervención?¿Por los niños, por los padres?¿Cuál sería el plan de intervención?¿Cómo lo evaluamos?

¿Qué opináis vosotros?